Cantabria y Galicia han reforzado el frente común que constituyen ambas comunidades autónomas para defender sus intereses en materia de financiación autonómica y gestión del lobo durante el encuentro que hoy han mantenido en Santander, en la sede del Gobierno cántabro, los presidentes María José Sáenz de Buruaga y Alfonso Rueda, respectivamente.
Además de impulsar las relaciones entre gobiernos y reivindicar los vínculos históricos, económicos y culturales entre Cantabria y Galicia, Buruaga y Rueda han firmado dos acuerdos que renuevan las alianzas establecidas en relación estas dos cuestiones que tanto preocupan en ambos territorios.
En primer lugar, los dos presidentes han suscrito una declaración institucional para reafirmar la "plena vigencia" de la conocida como Declaración de Santiago, firmada en 2021 por ocho comunidades de distinto signo político (Cantabria, Galicia, Castilla y León, Asturias, La Rioja, Aragón, Extremadura y Castilla La Mancha) para fijar una posición conjunta en financiación autonómica, fundamentalmente.
Buruaga ha lamentado que, pasados más de tres años de aquel acuerdo, "no solo no se han producido avances, sino que las concesiones al independentismo, en forma de financiación singular, suponen un ataque y un agravio para el resto de comunidades sin precedentes", al tiempo que ha vuelto a reclamar, al igual que su homólogo gallego, la convocatoria urgente del Consejo de Política Fiscal y Financiera para abordar este asunto.
Asimismo, ha reiterado la postura que desde el principio viene defendiendo Cantabria y que es compartida por Galicia: que la financiación de las autonomías tiene que basarse en la multilateralidad, la igualdad y la solidaridad interterritorial, la suficiencia financiera, el respeto a la autonomía fiscal, el coste efectivo de los servicios y el mantenimiento del statu quo.
"Nosotros no vamos a permitir que el modelo de financiación autonómica lo decidan los separatistas", ha señalado la presidenta cántabra, para quien "la ambición de Pedro Sánchez ha metido en un callejón sin salida" la negociación del nuevo modelo "al consagrar el privilegio y romper con los principios constitucionales que sustentan nuestra convivencia".
La jefa del Ejecutivo cántabro ha insistido en que el sistema de financiación "se tiene que decidir entre todos", "volviendo a la senda del respeto institucional" y buscando el consenso entre todas las comunidades, puesto que, según ha indicado, todas ellas están en estos momentos "infrafinanciadas" y asumiendo "competencias y obligaciones impuestas, cada día más, por decisiones unilaterales del Gobierno de la nación".
"Hay que hacerlo de forma global, no a través de propuestas parciales ni quitas puntuales, y respetando los principios vertebradores del sistema", ha añadido Buruaga, quien también ha asegurado que tanto Cantabria como Galicia van a dar la "batalla democrática frente a los privilegios y la desigualdad".
Por su parte, Alfonso Rueda ha considerado "muy útil y efectivo" el encuentro de hora y media que ha mantenido esta mañana con la presidenta de Cantabria, en el marco de la "cogobernanza" y teniendo en cuenta los "muchos puntos en común" entre ambos territorios para conseguir "objetivos que interesan" a ambas comunidades.
Ha asegurado que la Declaración de Santiago es "más necesaria que nunca" y ha rechazado "la negociación bilateral" y "los tratos privilegiados a costa de los demás" que se han producido en estos más de tres años desde aquella firma, "sin ninguna intención de llegar a acuerdos con el conjunto de las comunidades autónomas" y "poniendo en serio riesgo el principio de solidaridad e igualdad entre todos los españoles".
Sobre los principios que comparten Cantabria y Galicia para fijar el nuevo modelo de financiación, Rueda ha asegurado que "la clave" está en el coste efectivo de los servicios y ha coincidido con la presidenta Buruaga en que no va admitir un tratamiento "de segunda" frente a otros territorios.
"No queremos ser más que nadie, pero desde luego tampoco vamos a admitir ser menos", ha aseverado.
Lobo
En segundo lugar, Buruaga y Rueda han firmado un protocolo de colaboración para la gestión y el control del lobo, apenas dos semanas después de aprobarse en el congreso la salida de esta especie del LESPRE, y no descartan que otras comunidades afectadas puedan incorporarse en el futuro.
La presidenta cántabra ha explicado que se trata de intercambiar experiencias para mejorar la gestión de la especie y compartir datos para evaluar las poblaciones y la efectividad de los sistemas de control. Y, como punto de partida, ha apuntado que desde la inclusión del lobo en el LESPRE en 2021 el número de ataques en Cantabria se ha incrementado de 1.040 a 2.691, con el resultado de más de 3.000 animales muertos.
"La buena noticia es que la pesadilla ha terminado. El lobo está fuera del LESPRE", ha subrayado.
Buruaga ha recordado que ayer mismo el Gobierno cántabro activó de nuevo el Plan de Gestión de Lobo para iniciar los controles poblacionales y devolver la normalidad a los montes y la tranquilidad al sector ganadero. A su juicio, ahora comienza un "camino ilusionante" para garantizar la coexistencia entre el lobo y la actividad ganadera. "Convivir se llama", ha resaltado.
Finalmente, ha confiado en que Pedro Sánchez "recapacite y aprenda la lección", que no se puede gobernar "de espaldas al interés general y sin escuchar a los ciudadanos y a los territorios", y ha advertido que Cantabria "extremará la vigilancia y será muy beligerante con los ataques a esta tierra".
"Si persiste, nos tendrá enfrente", ha concluido.
En relación a este asunto, Alfonso Rueda Rueda ha celebrado la salida del lobo del LESPRE, una especie que, según ha explicado, está en el 98% del territorio gallego y que registra una media de 11 ataques al día, y se ha mostrado convencido de que, una vez alejadas las "posturas maximalistas e ideológicas", la coexistencia entre la especie y la actividad ganadera es posible.
Además, ha avanzado que Galicia también va a poner en marcha "de manera inmediata" los planes de gestión del lobo y ha considerado "absolutamente fundamental" la colaboración entre Cantabria y Galicia, a través del protocolo firmado hoy, para compartir "buenas prácticas" y "prácticamente en tiempo real" datos, información y evolución de la gestión.
Por último, ambos presidentes han hecho gala de las buenas relaciones que mantienen y se han intercambiado diferentes obsequios institucionales: Buruaga ha entregado a Rueda el libro de Beato ilustrado por José Ramón Sánchez y una lámina con la imagen de Santiago recogida en los Comentarios al Apocalipsis, mientras que el líder de la Xunta ha correspondido a su homóloga cántabra con la figura de un peregrino.
En el encuentro también han participado la consejera de Desarrollo Rural de Cantabria, María Jesús Susinos, y la titular de Medio Ambiente de la Xunta, Ángeles Vázquez.
Los acuerdos
La declaración institucional que hoy han firmado la presidenta de Cantabria y el presidente de la Xunta, en línea con lo acordado en la Declaración de Santiago de noviembre de 2021, reclama una nueva financiación autonómica con más recursos y que respete los principios de igualdad y solidaridad protegidos por la Constitución Española.
Buruaga y Rueda exigen que la negociación de este nuevo modelo se haga de forma "multilateral" en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano que reúne al Gobierno central y a las comunidades autónomas, y rechazan "cualquier tipo de financiación privilegiada negociada de forma bilateral", así como "propuestas parciales y quitas puntuales".
Además, piden que se tenga en cuenta el coste real de los servicios en cada comunidad y que se consideren factores como la dispersión y el envejecimiento de la población.
En cuanto al protocolo de colaboración para la gestión y control del lobo, las dos comunidades autónomas se comprometen a cooperar y a intercambiar experiencias, con el objetivo de adoptar las medidas más adecuadas que contribuyan a garantizar la coexistencia del lobo con el desarrollo de la ganadería extensiva.
De esta forma, los Gobiernos de Cantabria y Galicia compartirán datos, con una periodicidad anual, y se creará una comisión mixta de seguimiento para analizar la evolución y los resultados de las acciones desarrolladas, sin perjuicio de las reuniones técnicas que realicen los órganos con competencias en materia de protección y conservación del patrimonio y biodiversidad de las respectivas administraciones.
Previamente, en la exposición de motivos, el documento recoge los antecedentes en lo relativo a la regulación del lobo y el impacto que para ambas comunidades supuso su inclusión en el LESPRE en 2021, año desde el que se han "multiplicado" los ataques y los daños ocasionados por la especie, hasta el punto de que la supervivencia de las explotaciones ganaderas se ha vuelto "insostenible".